Ser o no ser Carioca: Operaciones comerciales a través de una sociedad no residente en Brasil

Brasil es uno de los países iberoamericanos donde Evolutiza Abogados y Asesores Tributarios es más activo. Este gigante es indiscutiblemente un foco de oportunidades para los inversores y las empresas que pretenden ampliar su mercado.

Para abordar este mercado, podemos iniciar las actividades comerciales a través de una entidad no residente. La Constitución brasileña define a la persona física o jurídica no residente como aquella que no tiene residencia permanente en Brasil, la que tiene su domicilio en el país pero está ausente durante más de 180 días al año y los que trabajan allí con visado de trabajo temporal, entre otros casos expresamente previstos por la ley.

Las sociedades no residentes están sujetas a tributación en el modo de fuente, es decir, se tributa por las rentas obtenidas en Brasil. Para calcular las rentas obtenidas dentro del país se atiende a la fuente de producción y no a la fuente de pago. Se aplican dos regímenes distintos para los no residentes: para las personas jurídicas que disponen de un establecimiento permanente en el país, en forma de filiales, sucursales o representantes, se establecen las mismas reglas que para la tributación de los residentes. Para aquellos que no tienen establecimientos permanentes, el sistema tributario se basa en normas específicas.

Los ingresos obtenidos por no residentes que no disponen de sucursales o agencias de representación están sujetos a una retención final cuyo tipo varía en función del tipo de ingreso. A falta de previsión específica al respecto, se aplica un tipo general de gravamen general del 15%. En el caso de ingresos percibidos por sociedades domiciliadas en países que no sujetan a gravamen el respectivo ingreso o en los que el tipo de gravamen es inferior al 20%, el tipo de retención es del 25% (paraísos fiscales o territorios de baja tributación).

La agencia es una actividad de intermediación, realizada de forma permanente, por cualquier persona física o jurídica, que se denominará representante comercial o agente, encargada de actuar en el mercado para la intermediación de los productos y servicios de una única o de varias empresas (en función de la existencia o no de la cláusula de exclusividad), a cambio de una comisión acordada contractualmente. Dicho contrato debe constar por escrito y contener una serie de cláusulas y condiciones especificadas.seronosercarioca_3Las sucursales o agencias de representación tributan por el Impuesto de Sociedades aplicable en Brasil del mismo modo que una sociedad residente o un establecimiento permanente de sociedades no residentes. Esto quiere decir que se tributa por la renta mundial, por todos los ingresos percibidos por la sucursal o agencia de representación, tanto de fuente brasileña como extranjera.

A pesar de que una sociedad limitada extranjera podría operar en Brasil a través de sucursales o agencias de representación, no se suele recomendar debido al motivo anteriormente comentado. En ocasiones puede resultar más ventajoso operar a través de otros medios, ya que así se tributará sólo por las rentas de fuente brasileña.

Otro inconveniente a resaltar es que para que las sucursales puedan actuar en Brasil es necesario que la empresa extranjera presente una solicitud al gobierno brasileño, que deberá aprobarla por decreto presidencial. El certificado del decreto presidencial y los demás documentos pertinentes serán publicados en el Diario Oficial, y una copia será archivada en la Junta Comercial competente. Solamente tras cumplimentar todas las formalidades la sucursal estará en condiciones de iniciar sus actividades.  Por tanto, dado que el proceso para obtener esta autorización es largo y su coste es superior a la constitución de una empresa brasileña, no se suele recomendar el establecimiento de una sucursal en Brasil.

Como se ha mencionado anteriormente, las sociedades no residentes que operen a través de otros medios distintos a sucursales o agencias de representación, tributan  en Brasil únicamente por los ingresos de fuente brasileña y no por su renta mundial.

Las sociedades no residentes tributan por este impuesto operación por operación. Es decir, por cada operación específica que implique un aumento del patrimonio del contribuyente. La base imponible se calcula sumando todas las cantidades correspondientes a cada operación realizada. El no residente no puede aplicar ningún tipo de descuento en la base del cálculo de los ingresos, por lo que éstos siempre se considerarán en bruto.

Por tanto, las entidades no residentes están sujetas a una retención del Impuesto de Sociedades del 15% siempre y cuando la entidad no esté situada en una jurisdicción que Brasil considera de baja tributación, en cuyo caso la retención será del 25%. Las ganancias de capital están sujetas al mismo tipo de retención.

El tipo de gravamen general del 15% se aplica por el Impuesto de Sociedades, que se declara una vez al año ante la Administración tributaria brasileña. La retención practicada se puede deducir posteriormente de la cantidad a pagar por el Impuesto de Sociedades español gracias al Convenio para evitar la Doble Imposición firmado entre el Reino de España y la República Federativa de Brasil. En este aspecto resulta recomendable que sea el propio empresario que efectúa la retención el que lo ingrese en el fisco brasileño no a través de la empresa cliente o un asesor fiscal de Brasil, debido a que se evitan posibles complicaciones de la tramitación.

Por otro lado, no hay Impuesto sobre el Patrimonio en Brasil. Aquellas entidades no residentes que posean un bien inmueble en el país estarán obligadas a pagar el Impuesto sobre Bienes Inmuebles.

Con efecto desde el 1 de enero de 2011 y hasta el 31 de diciembre de 2015, determinados pagos realizados por entidades no residentes y efectuados en el extranjero están exentos de retención, siempre que no superen un importe anual de 20.000 reales (7679,78 €). Estos pagos son, entre otros, los siguientes: gastos de carácter educativo, de formación y de turismo. Esta exención también es aplicable a las empresas residentes en Brasil.

Los dividendos pagados por sociedades residentes en el país están exentos de retención desde 1996. El resto de rentas obtenidas en Brasil por sociedades no residentes sin establecimiento permanente están sujetas al Imposto da Renda y gravadas a través de la aplicación de retenciones o withholding taxes.

Como regla general, los intereses, comisiones, otros gastos financieros y los cánones pagados a no residentes están sujetos a una retención del 15%. Dicha retención será del 25% cuando los beneficiarios estén situados en jurisdicciones de baja tributación para Brasil. Las exportaciones están exentas de retención.

El 31 de diciembre de 1975 se firmó el Convenio para evitar la Doble imposición entre el Reino de España y la República Federativa de Brasil, lo que sin duda constituye un importante incentivo, a la vez que ofrece mayor seguridad jurídica a los inversores españoles.

A modo de resumen el cuadro impositivo aplicable es el  siguiente:

  1. Beneficio empresarial a través de establecimiento permanente. Se aplica un 15%.
  2. Recargo sobre beneficios que excedan de 20.000 reales/mes (7679,78 €). Se aplica un 10%.
  3. Contribución social. Entre un 9 y un 15%.
  4. Repatriación de beneficios del establecimiento permanente. Está exento.
  5. Dividendos. Exención.
  6. Intereses. Entre un 15 y un 25%.
  7. Royalties. Entre un 15 y un 25%.
  8. Management fees. Un 25%.