Especialistas tributarios: el impuesto de sociedades en Perú

En Perú se aplica el sistema clásico de imposición de empresas en el que los beneficios se gravan al tipo del Impuesto de Sociedades aplicable en el ejercicio en el cual se obtienen y se gravan de nuevo en manos de los accionistas personas físicas o de los accionistas no residentes. No se someten a gravamen cuando son distribuidos a entidades residentes en Perú. El ejercicio fiscal y contable coincide con el año natural, debiendo presentarse las declaraciones fiscales dentro de los tres primeros meses siguientes al ejercicio en cuestión.

El Impuesto sobre Sociedades se aplica a entidades residentes y a no residentes con establecimiento permanente en Perú. Se consideran entidades residentes aquellas que han sido constituidas en aplicación de la legislación mercantil peruana. Las entidades residentes están sujetas al impuesto por su renta mundial. La renta de fuente extranjera se computa separadamente. Las pérdidas de fuente peruana pueden ser compensadas con beneficios de fuente extranjera, pero las pérdidas de fuente extranjera no pueden ser compensadas con los beneficios de fuente peruana.

La base imponible es el resultado de la diferencia entre los ingresos obtenidos y los gastos incurridos, tomando como base el resultado contable al que se realizan ciertos ajustes. Resulta igualmente deducible el abaratamiento de los activos, dentro de los límites fijados por la ley.

impuestosociedadesperu_9El impuesto de sociedades peruano permite la compensación de las bases imponibles negativas (BINS) obtenidas en los cuatro años inmediatamente anteriores al año en que obtiene una base imponible positiva. Como alternativa se permite la compensación de las bases imponibles negativas con el 50% de las bases imponibles positivas sin límite de tiempo.

Existe un gran número de exenciones, entre ellas: los intereses derivados de contratos de préstamos concluidos con entidades públicas peruanas, ingresos obtenidos por servicios de asesoramiento financiero, económico o técnico, promovidos desde el extranjero por gobiernos o organizaciones internacionales, los dividendos o participaciones en beneficios derivados y obtenidos por entidades residentes en Perú.

Las ganancias de capital derivadas de transacciones habituales se consideran renta derivada de la explotación del negocio en cuestión y se gravan al tipo impositivo general (30%). Se consideran ganancias de capital aquellas que derivan de la venta de bienes llamados bienes de capital, es decir, aquellos que no se comercializan dentro del marco del negocio habitual de una empresa. En particular, se consideran ganancias de capital la venta de acciones y participaciones, bonos del estado, propiedades, que hayan sido recibidas anteriormente como pago para una transacción dentro del marco de un negocio habitual, bienes objetos de depreciación, y concesiones y otros derechos.

Las sociedades no residentes que operan en Perú a través de un establecimiento permanente resultan gravadas sólo por los ingresos que obtengan en el país, aplicándoseles el tipo general del 30%, a no ser que un tratado internacional disponga otra cosa al respecto. La repatriación de beneficios de un establecimiento permanente a la casa central así como el reparto de dividendos, está sujeta a una retención del 4,1%. Los ingresos derivados de bienes inmuebles situados en Perú, incluidas las ganancias de capital, están sujetas a un tipo de retención del 30%. Los intereses, con algunas excepciones en las que se aplican retenciones reducidas del 1% o 4.99%, y royalties sufren una retención del 30%.

El 6 de abril de 2006 fue suscrito el  Convenio de Doble Imposición entre España y Perú. Las disposiciones limitan, entre otras, la retención sobre los intereses al 5%. El convenio no ha entrado en vigor aun.

En Evolutiza Abogados y Asesores Tributarios la fiscalidad y más especialmente a nivel internacional es una de nuestras especialidades.