¿Qué novedades trae el TLC entre los Estados Unidos Mexicanos y Panamá?

La pasión que sentimos en Evolutiza Abogados & Asesores Tributarios por Latinoamérica nos hace querer estar siempre informados, y como no podría ser de otra manera, informándote. Ya hemos hablado de la constitución de empresas tanto en México como en Panamá, así como de los expatriados. Hoy queremos detenernos a analizar las características que en materia aduanera conlleva el Tratado de Libre Comercio entre la República de Panamá y los Estados Unidos Mexicanos, vigente desde el pasado 1 de julio.

Los lazos de unión entre México y Panamá no son nuevos, siendo México el cuarto país de América latina y el caribe con mayor inversión en Panamá. Para hacernos una idea, alrededor de veinte transnacionales mexicanas de muy diversos ámbitos se han establecido en territorio panameño en los últimos años.

En este punto, se retoman las negociaciones para alcanzar un Tratado que consiga mejorar el equilibrio en las relaciones comerciales de ambos países.

Respecto a la materia que abordamos hoy, vamos a distinguir dos aspectos del régimen aduanero.

  • Reglas de origen y procedimientos aduaneros.

El Tratado establece los criterios que debe cumplir una mercancía en su proceso de producción u obtención para que sea considerada originaria, y en consecuencia, pueda obtener los beneficios previstos. Del mismo modo, el propio acuerdo determina los documentos y trámites que deben seguirse para que las mercancías puedan ser introducidas de manera ágil y rápida a través de las fronteras de manera recíproca.

Además de todo ello, Panamá se consolida como centro logístico de almacenamiento y distribución de mercancías al servicio del comercio internacional, por medio del reconocimiento del Certificado de Exportación, emitido por las autoridades aduaneras.

  • Facilitación del comercio y cooperación.

Se desarrollan medidas en aras a simplificar el movimiento de mercancías, sin menoscabar en modo alguno las capacidades de control que conservan las autoridades aduaneras de cada país. Los obstáculos a la cooperación y asistencia mutua son totalmente removidos, aunque, eso sí, esta cooperación no podrá ir en contra de la legislación nacional de ninguna de las partes.

Se trata, de manera muy resumida, de abolir cualquier traba existente que imposibilite o dificulte el comercio entre ambos países, estando presente esta intención en cada disposición del Tratado.